Timothy William Burton, cineasta


Si hay algo notable de la cinematografía de Tim Burton es que elige sus proyectos guiado por
una cuestión de identificación con la historia y los personajes y a los mismos los lleva a cabo con un equipo determinado de artistas técnicos y actorales que son cualquier persona.

Cada realizador hablara desde si mismo y en Tim Burton no hay excepción. Es este antihéroe personificado por diferentes personajes a lo largo de su filmografía.

En sus films se reivindica a todos aquellos que no son populares, que no van con el canon del american dream, se permite ser diferente, se permite a los personajes ser más allá de las “etiquetas” colocadas por terceros, positivas o negativas.

Si la filmografía de Burton está altamente cargada de una estética entre bizzarra y expresionista no es por otro motivo que las películas de clase B y cuentos de Poe (entre otros) han sido los amigos del realizador en su niñez y quienes lo que han ayudado a sobrellevar la realidad en la que no creía encajar.

Se podría decir que algunos proyectos de Burton tienen una fuerte impronta aniñada, y sin que suene como acusación ni algo tan extraño si se tiene en cuenta que la niñez se forma el inconsciente y luego él nos guía a lo largo de nuestras vidas.

A pesar de esto Burton no hace con respecto a su propia vida esas distinciones de edad, se considera siempre el mismo, pero en momentos diferentes.

Es así que el cineasta se basa en sus emociones y nunca en la razón cuando está en rodaje, dejando al azar algunas cosas, con poco ensayo pero mucha comunicación con los actores y técnicos, dejando así cuestiones como la actuación (confiando en la capacidad de improvisación de sus actores) cerrará las escenas, permitiéndose a si mismo presenciar como la película se gesta de manera lúdica frente a sus ojos, jugando desde las técnicas inclusive, a favor de lo que cada proyecto requiera.

Burton no pide permiso para hacer, hace, y lo que hace es cine, hace películas que no son otra cosa que cuentos de hadas expresionistas.

No hay comentarios: